ENIGMAS. LA PUERTA QUE PROMETE.
LA PUERTA QUE PROMETE ¿Acaso no es mejor, mientras esperamos lo que nos falta, concedernos a nosotros mismos lo que creemos merecer? Mario Satz: El peine de Lalique (El alfabeto alado) Fotografía: Isidoro Parra. Pingyao como un laberinto, en 2010. Los templos siempre tienen un aire que los envuelve y los separa de los que caminamos ante sus puertas. Si esa situación se produce en China, es una sensación que juega con las distancias, a veces alejándonos o, en otras, acercándonos. Antes de saber nada de esta puerta ni de lo que protege, mucho antes de conocer el significado de los ideogramas de las paredes, me he sentido atraído por ella. La limpieza de las paredes de esta fachada, su austeridad, unida al aspecto de guerrero firme, silencioso y vigilante, de esta puerta, me han transmitido una rotunda impresión de serenidad. La imagen refleja un cuidado y una armonía evidentes: la madera gastada, pero cuidada; el color de las hojas, marrón y desvaído, pero no abandonado; los faldones met...

