EJERCICIOS DE TALLER. MIRAR UN CUADRO ES BUSCAR
MIRAR UN CUADRO ES BUSCAR Llego a cualquier museo y empiezo por guardar una cola importante para poder acceder al recinto. Ahí empiezo a generar mis primeras oleadas de cansancio. Me adentro en las galerías que contienen los tesoros bien guardados, el orgullo de un país que quiere sentirse culto, y lo primero que siento es la invitación que me llega a través del color. A mi lado, tras de mí, delante mía y en sentido contrario al mío, circulan oleadas de visitantes que se mueven con rapidez. Cualquiera podría pensar que llegan tarde, que les van a quitar algo, que se van a perder la primera canción, el introito de la celebración. Entre ellas, habrá de todo, unos que entren por primera vez, otros tan asiduos como las moscas en verano, otros que vienen a mirar un cuadro concreto -los menos-, otros que quieren verlo todo; unos que se sienten arrastrados, otros que arrastran; unos con más capacidades para descubrir y disfrutar de la belleza de los cuadros, otros con menos. Observo el paso d...
